Lo que poseemos en nuestro hoy, es algo que previamente fue concebido y dado a luz, por nuestro interior, por tanto, somos participes de un diseño interno, que opera desde adentro. Lo que fue, y HOY ES nos convierte en parte de alguien que nos conforma, semejantemente, se suma a nuestra particularidad, gente y circunstancias que nos impregnan.De sol a sol, y de luna en luna, puedo sentirme llena de momentos que transcurriendo me han recorrido, hechos latentes que tienen voz en mi Ahora, porque profundamente aquello que fue, lo Vivo solo desde mi Instante Presente. Mi pasado, es lo que siendo, también fui, más ello no me distrae de cuanto Soy.
De igual forma, lo previamente desfilado, encierra querencias para algunos, así como para otros, el pasado tiene rostro de vehemente nostalgia, y aunque “algunos huyen de su ayer” evadiendo sus realidades, no podemos negar que en ocasiones factura dolor y aflicción. Me permito, al sinergizar de aquello que fue, enaltecer que también nos suma bondades, y del mismo modo nos nutre de fuerzas, aportándonos crecimiento, al dignificar, lo que en algún momento no fue tan digno, más lo hemos transformado para reconocernos plenos, sin olvidarnos que la tecnología del recuerdo, también nos concede vivir. Hay viajes al antes, que nos dibujan sonrisas, no todo ha sido desfavorable, con tan solo recordar también podemos valorar.
Ciertamente “lo que pasó, ya ha ocurrido”, y cada instante es inigualable, lo que vives con alguien es propio de ustedes, cada vivencia es distintiva de otra, y aunque repitiésemos la misma atmósfera y contexto, el acto resultará exclusivo del nuevo soplo que emerge. Somos los que nos habita, y manifestamos lo que nos conforma profusamente.



